Figura 1: Automedicación de la Presión Arterial

Figura 1: Automedicación de la Presión Arterial

Si le han diagnosticado presión arterial elevada o sencillamente necesita  saber el valor de su presión arterial con alguna frecuencia, puede aprender a utilizar un aparato de fácil uso que le permitirá  tomarse la presión. El empleo de este método le ofrece al paciente un gran número de ventajas prácticas.

1. Permite conocer su presión de día y de noche.
2. Contribuye a la mejor evaluación del efecto de sus medicamentos para la presión.
3. Facilitan al paciente el control de su  hipertensión y tener mejor control del régimen terapéutico que debe cumplir.
4. Evita el estrés o temor al médico o enfermera (fenómeno conocido como estrés de la  “bata blanca”). 
 
Recomendaciones para obtener mejores resultados:

1. Escoger un ambiente tranquilo, sin ruido y con temperatura agradable.
2. No realizar la toma de presión  después de las comidas o de haber realizado ejercicio físico.
3. Sentarse  en una silla cómoda, reclinando la espalda y evitando cruzar las piernas.
4. Evitar  medir la presión arterial en situaciones de dolor o angustia.
5. Evitar  consumir alcohol, café o  tabaco en  la hora previa.
6. Orinar y reposar unos 5 minutos antes de tomar la presión arterial.
7. Efectuar la toma según las instrucciones del equipo de medida.
8. Usar siempre un manguito de tamaño adecuado, sobre el brazo sin  ropa.
9. Poner el brazo a la altura del corazón, apoyado sobre una mesa.
10. Colocar el manguito en posición adecuada, 2-3 centímetros por encima de la parte flexora del codo.
11. Repetir el procedimiento en un intervalo no menor de 2 minutos para comprobar el valor de la presión en ese momento.
12. Leer  y anotar las cifras de la presión arterial obtenidas, con su fecha y hora. No olvide llevar las anotaciones cuando acuda a su control sanitario.
13. No  modifique el tratamiento sin consultar con su médico/a.
14. Verifique la calibración del aparato que utiliza para medir la presión, al menos una vez al año.