Los cálculos biliares son depósitos duros de colesterol o bilirrubina cuyo tamaño varía dependiendo de su tiempo de formación. Este trastorno se debe a la disminución de los ácidos biliares presentes en la bilis o a una anomalía en el metabolismo de la bilirrubina.
La bilis es una mezcla acuosa de compuestos orgánicos e inorgánicos importante en el metabolismo de las grasas en el organismo. Sus componentes orgánicos más importantes son la fosfatidilcolina y las sales biliares. El paso del colesterol desde el hígado hacia la bilis debe ir acompañado de la secreción de fosfolípidos y sales biliares. Si hay un trastorno en este proceso y entra más colesterol en la bilis, del que puede ser solubilizado por las sales biliares y la fosfatidilcolina presentes, el colesterol puede precipitarse en la vesícula biliar y formar cálculos biliares de colesterol, enfermedad conocida como colelitiasis.
La disminución de los ácidos biliares en la bilis puede ser causada, entre otras, por:
*Mala absorción de ácidos biliares por el intestino delgado
*Obstrucción de las vías biliares
*Trastornos hepáticos que traen como consecuencia la disminución de la síntesis de sales biliares u otras anomalías en la producción de bilis
*Incremento de la excreción biliar de colesterol
Se presentan síntomas cuando el cálculo biliar bloquea el conducto cístico o el conducto colédoco. El conducto cístico tiene como función drenar la bilis hacia el conducto colédoco, que es el encargado de transportarla hacia el duodeno.
Cuando se produce la obstrucción ocasiona un dolor tipo cólico en la parte superior derecha del abdomen conocido como cólico biliar. Si el cálculo logra llegar hasta el duodeno, el dolor desaparece. Por el contrario, si no lo hace, nos encontramos ante una colecistitis aguda que puede acarrear una colangitis o una pancreatitis aguda, dependiendo del tiempo que perdure la obstrucción.
Otros síntomas que se pueden presentar son:
*Fiebre
*Ictericia (coloración amarillenta de la piel y de la esclérotica de los ojos)
*Heces color arcilla
*Exceso de gases
*Llenura abdominal
*Náuseas
*Vómitos
*Acidez gástrica
Consulte a su médico en caso de presentarse alguno de los síntomas mencionados.
Para confirmar o descartar el diagnóstico el examen más indicado es la ecografía abdominal.
El tratamiento más radical y eficaz consiste en al extirpación de la vesícula biliar. Para ello existen dos alternativas:
*Colecistectomía abierta
*Colecistectomía laparoscópica
También se pueden administrar por vía oral:
*Sales biliares
*Ácido quenodesoxicólico
*Ácido ursodesoxicólico
Sin embargo, estos fármacos no garantizan que los cálculos biliares no reaparezcan, sólo contribuyen a disolverlos.
No se conoce método para prevenir la aparición de cálculos biliares, sin embargo, una vez descubiertos, es recomendable ingerir una dieta baja en grasas y mantener un peso saludable.
Bibliografía:
1. Champe, Pamela y otros. Bioquímica. Tercera edición. Editorial McGraw Hill. México D.F. 2005
2. Murray, Robert y otros. Harper. Bioquímica ilustada. 17ª edición. Editorial Manual Moderno. México D.F. 2007.