Es importante alertar a la población científica, autoridades y ciudadanía de una preocupación en cuanto a la salud pública, en este caso el artículo se refiere, a los desafíos de las próximas décadas: reducir la incidencia de fracturas vertebrales por osteoporosis.
Entre sus causales están: “la fractura previa por fragilidad, edad avanzada, baja densidad mineral ósea, alto recambio óseo, calidad ósea y resistencia mecánica reducida, alteración de la geometría esquelética, deterioro de la función neuromuscular y deterioro de la fuerza muscular. Siendo las dos últimas, factores contribuyentes de la fragilidad, relacionada con la frecuencia de caídas”.(1)
Para divulgar más al respecto, todos los años se lleva a cabo la Semana de Alerta Nacional contra la Osteoporosis en Panamá (Ley 64, del 11 de diciembre de 2001), en la que se informa a la comunidad de los riesgos de esta enfermedad, con actividades dirigidas a orientar, educar, promover la detección, tratamiento, rehabilitación, investigación, apoyar al paciente, a las autoridades, para lograr cambios y leyes favorables encaminadas a la calidad de vida de la población.
Este año la Campaña “Párate firme por tus huesos”, desarrolló una jornada académica dirigida a todo público, profesional y estudiantes universitarios, con la participación de destacados profesionales nacionales e internacionales. Entre ellos, la Dra. Saralyn Mark, endocrinóloga, quien laboró en la oficina para la Salud Femenina del Departamento de Salud y Servicios Humanos de la NASA y es autora del programa de salud femenina en EEUU y modelos de campañas educacionales relacionadas a la osteoporosis.
La Dra. Mark compartió sus experiencias en el campo de la investigación, destacando “las profundas similitudes y diferencias entre la mujer y el hombre en el desarrollo de la enfermedad”, donde las mujeres llevan la delantera en esta enfermedad crónica, llamando la atención en cuanto a que “se piensa que la biología del mecanismo de las lesiones y su respuesta al tratamiento están relacionadas tan solo con los niveles hormonales” asegurando que, “no siempre es así” (2)
La fractura vertebral es más frecuente en el sexo femenino y es cuatro veces más propenso que los hombres, Mark refirió que la fuerza muscular y la coordinación se han estudiado por sexo, observándose, asociada a la estabilidad, al modo de caminar y al balance. Por lo tanto, las mujeres tienen más torceduras de tobillo, lesión lumbar y de ligamentos en la rodilla, por la bioquímica neuromuscular, hormonal y la anatomía del área.
Actualmente se conoce, que el efecto antigravitacional prolongado expone a los astronautas a la pérdida del músculo y el hueso por atrofia y poco uso. Siendo revelador a través de las densitometrías, que los efectos en la densidad de masa mineral ósea después de un vuelo espacial, son similares a los hombres, en la pelvis, cuello femoral y en la columna lumbar.
También agregó Mark, que mediante la resonancia magnética de los músculos lumbares, se diagnosticó una disminución significativa de 3 a 10% en ambos sexos en 17 días de vuelo. Refiere que aún, no existen hallazgos de misiones largas y que hasta la fecha no se ha estudiado los efectos de los medicamentos en el tratamiento de la osteoporosis, basados en vuelos espaciales.
Todas estas investigaciones aportan a esta gran preocupación de los países desarrollados y en la que Panamá no escapa, por tener una población que alcanza cada vez más, una expectativa de vida más larga, por lo tanto, de la urgente necesidad de prevenir y detectar tempranamente los riesgos de la osteoporosis y la discapacidad, pues se espera que superarán los costos, de lo actualmente representan, los servicios de salud y otros, encaminados a los pacientes que padecen cáncer y enfermedades cardiovasculares.
Hay que enfatizar y explicar los inicios de los riesgos cuando la persona alcanza aproximadamente los treinta y cinco años y empiezan cambios pequeños, con la existencia de más reabsorción que formación de hueso y con ello la disminución en parte, de la masa ósea; siendo las mujeres más vulnerables, por su condición de sexo y más, al llegar a la menopausia, cuando disminuyen los niveles de estrógenos, evento que acelera la pérdida de masa ósea.
La salud pública, a través de las acciones de atención primaria, deben contemplar entre sus prioridades, la salud de la mujer con un enfoque integral, en este caso abordar la enfermedad a tiempo y frenar el desenlace que conlleva, por lo que se requiere evaluar los factores de riesgo y adoptar medidas adecuadas para impedir la osteoporosis. Esta condición es considerada como enfermedad pediátrica con repercusión en la adultez mayor, de allí los esfuerzos de organizaciones mundiales en promover la salud a edades tempranas, haciendo énfasis en la buena alimentación y la actividad física. Hay que recordar en todos los casos, que el ejercicio aumenta la fortaleza de los huesos y que no sólo impide la pérdida de masa ósea sino que favorece la movilidad, la coordinación, la agilidad, el equilibrio y la fortaleza de los músculos.
Entre más comprensión se logre de la enfermedad, se pueden generar cambios en las actitudes tanto de la población en riesgo, como los profesionales, destacando la necesidad de fortalecer las instalaciones de salud, incrementando las actividades educativas ante este flagelo, dotar de equipos necesarios, para las pruebas diagnósticas y lograr tratamientos menos costosos. Por otra parte si se procuran buenos registros de la consultas por osteopenia y osteoporosis, se pueden justificar la movilización de recursos necesarios para frenar el advenimiento de peores tiempos para la salud de la población panameña.
Menos riesgos, más salud por consiguiente menos osteoporosis, es lo que se exhorta en este artículo con optimismo. Normalmente la osteoporosis no se cura por completo, razón por la cual, la prevención es muy importante. Recuerde siempre añadir al tema de la salud ósea, la importancia de la hidratación, la buena postura, el ejercicio, sumar el calcio, los antioxidantes y las proteínas a la dieta, la vitamina B, D, K, ácido fólico, los minerales magnesio y zinc, los fitoestrógenos, la importancia de exponerse al sol por 10-15 minutos en las manos, brazos y rostro preferiblemente antes de las 9:00 a.m y observar la densidad ósea (densitometrías). Y sobretodo, declarar enemigos a los excesos, en este caso al alcohol, las grasas, cafeína, gaseosas, sal, estrés/tensión y decir no al cigarrillo, sedentarismo y la mala alimentación. Tenga en cuenta la existencia de medicamentos que favorecen la osteoporosis y la importancia de estudiar el entorno.
En la educación, muchas veces se olvida la prevención del riego de caídas y eliminar los obstáculos. Un modo importante de actuación, sería abogar para que los pavimentos y lugares públicos se mantengan adecuadamente y libres de barreras, que puedan provocar caídas, fracturas, encamamientos, sufrimientos prolongados, principalmente en las personas adultas mayores y por consiguiente también, la necesidad de cuidadores que conllevan al resquebrajamiento de la economía, la unidad familiar, quedando muchas veces viviendo en soledad, abandono o maltrato.
Referencias:
1- Miller, Paul . Current Medical Research and Opinion, 2008, Vol 24, No. 1:107-119
2- Conferencia Magistral: De la Tierra a Marte: diferencias de sexo y sus implicaciones en la Salud. 23 de octubre de 2008. Centro de Visitantes del Canal. FOSEMO.
3- FOSEMO. Fundación de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas. Ministerio de Salud. Campaña 2008.
